¿Te gustaría comprender el funcionamiento de los sistemas de alarma? ¡En este artículo te brindaremos la información que necesitas!

Este elemento de seguridad entra en la categoría de “pasivos”. En otras palabras, no están preparados para evitar una situación peculiar, pero sí advertirlas, logrando de esta forma prevenir posibles inconvenientes que afecten directamente a los individuos.

Por ejemplo: el inicio de un incendio en una vivienda, un saqueo, la presencia de agentes tóxicos, etc. Cabe señalar que los sistemas de alarma no solo previenen, sino que también activan mecanismos de autodefensa para evitar que el problema llegue a significar una gran pérdida.

teclado alarma
Sistema de alarma para hogar

¿Cómo funcionan los sistemas de alarma?

Una vez que se instala, el sistema de alarma comienza a operar. De acuerdo a su especialidad este tomará acciones automáticamente, es decir, en caso de detectar a un intruso mandará un mensaje a uno o varios contactos. De la misma forma, si se siente una esencia de calor, humo o ambos su sistema activará los rociadores y avisará a los dueños del hogar sobre el incidente.

Todos estos sistemas vienen integrados con conexiones de entrada para los diversos tipos de detectores y al menos una salida para la sirena. En caso de no haber conexiones de salida, un operador debe actuar ante cada situación llamando a alguien, abriendo los rociadores o cerrando las puertas de forma manual.

Uno de los sistemas más difundidos por todo el mundo es el sensor de movimiento. Usualmente los equipos tienden a estar conectados a una central receptora, también conocida como central de control, con accesibilidad a través del teléfono o TCP/IP, por otro lado, también puede contar con un sistema de sirena que generalmente funciona a 90db.

Cabe señalar que la potencia de la alarma será regulada obedeciendo las diversas leyes de seguridad del estado o región presente.

En cuanto a la comunicación con una central receptora de alarmas se debe tener en consideración que necesita un medio de conexión, tal como una línea telefónica RTB o GSM, un transmisor por radiofrecuencia Trunking o por medio de una transmisión TCP/IP con una conexión de banda ancha, fibra, ADSL o empleando servicios vía internet WiFi, cable o módem.

Los sensores de movimientos están basados en tecnología de rayos infrarrojos u ondas ultrasónicas para mapear o detallar los movimientos de un espacio en particular y en tiempo real. Estos dispositivos son usados principalmente en cámaras de seguridad, puertas de almacenes, centros comerciales, entre otros. Por ende, es uno de los sistemas más importantes y empleados dentro de la seguridad electrónica.

En el mercado se pueden encontrar una gran diversidad de sistemas de alarmas que poseen modelos que albergan desde 4 hasta 128 zonas, acompañadas con adaptación de paneles para control de acceso y detección temprana de incendios.

Por otra parte, se pueden configurar los sistemas y corregir errores a distancia mediante un PC. La gran parte de estos dispositivos son inalámbricos, alámbricos o ambos. Normalmente empleados para uso comercial y doméstico, además de ofrecer una gran cantidad de alternativas que incluyen entre el largo alcance hasta radio celular.

Partes del sistema de alarma:

  • Central: Es el centro del sistema, también denominado “cerebro”. Contiene un microprocesador que está encargado de recibir las señales que se originan desde los sensores, activando de esta forma las diferentes medidas de seguridad que corresponden a cada emergencia. Cabe señalar que la central deberá contener un cargador automático encargada de proporcionarle energía al sistema en caso de apagones.
  • Procesador: En él se encuentra la placa base, la memoria, y la fuente central. Es el receptor que recibe todas las señales originadas de los distintos sensores, que, al activarse, actúa en consecuencia. Se alimenta a través de una corriente alterna y de una batería de respaldo que proporciona la energía al sistema durante 12 horas o más. Dependiendo de la capacidad del respaldo, puede durar hasta 3 días.

Los modelos que se encuentran disponibles admiten una base de 4 hasta 128 zonas. Algunas de éstos multiplexados y permiten al rededor de cuatro cables conectarse a una central de alarma que funciona como si fueran dos o cuatro centros independientes.

Los detectores de humo son un tipo de sistema de alarma empleados para señalar la presencia de humo en el ambiente a través de la emisión de una señal acústica que advierte sobre peligro de incendio. Dependiente del método de detección que utilizan, estos pueden ser de dos tipos:

  • Iónicos: Principalmente usados para la detección de humos de combustión y de gases no detectables a simple vista.
  • De humos: Empleados para señalar la presencia de humos normalmente visibles, por medio de la difusión o absorción de la luz.

De acuerdo a la detección del humo por oscurecimiento o por dispersión, se activan dos tipos de sensores diferentes:

  1. Tipo puntual: Este tipo de detección contiene al receptor y emisor integrados en la misma cámara, usando sus ejes para formar un ángulo superior a los 90 grados estando a su vez separados por una pantalla. De esta forma, la señal emitida no alcanza el otro punto, sin embargo, cuando el humo comienza a expandirse en la cámara, el rayo se refracta en las partículas llegando hasta su receptor, activando de esta forma la sirena.
  2. Rayos infrarrojos: Viene integrado por dos dispositivos, uno que emite señal y otro que la recibe. Cuando se interfiere su conexión gracias al humo, la señal eléctrica originada es cada vez más débil, hasta el punto en que se active y dispara la sirena.
  3. Infrarrojos pasivos: Este dispositivo es capaz de detectar el movimiento del cuerpo que emana calor o rayos infrarrojos, su capacidad de cobertura suele ser de 12 metros y 90 grados. No obstante, existen otros modelos con una cobertura de 360 grados.

Las medidas de seguridad son métodos altamente recomendables por agencias y expertos en el tema. Se debe considerar estos métodos no solo ayudan a mantener las posesiones bajo extrema vigilancia, sino, que también garantizan la seguridad tanto de la familia como de seres queridos.

Mientras pasan los años, tanto el hombre como la tecnología van aportando métodos y técnicas que reduzcan las probabilidades de sufrir un allanamiento o ser víctima de un incendio donde se pierda todas las posesiones más valiosas, entre otras circunstancias. Actualmente y como muchos de los modelos expuestos los sistemas de alarma tienen la capacidad de avisar a tu móvil de cualquier incidencia que se produzca en tu propiedad, además de poder inter-relacionar mediante una app instalada en el teléfono.

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